En un crispar de luces,
los reflejos de tan llameante realidad,
no se pueden dejar atrás,
un fulgor que hay
mas no se puede desperdiciar,
creo que puede haber mas,
en un llamado de impulsividad.
Las cortantes tajaduras de mi boca,
no se pueden desprender por completo
mis pensamientos ni mis sentimientos,
se quedan atorados en mi garganta.
Las manías de la sinvergüenza
se dan a notar cada día mas,
el campo de la manifestación de lo expresado
se queda aun guardado,
en el corazón de la verdad.
La sintonia de la melodía
que puede ser tan melodiosa
eso lo creo saber,
pero como darme a entender.
Mas suntuosidad de la penumbra,
soledad de la carroña humana
palpitable vació
entre lo mio y lo tuyo,
inconcedible pertinencia de lo hecho.
Tan deliberada llamada,
una paciente controversia
de las incoloras humaredas de expresión,
tan siniestra verdad,
que poco a poco
calla a los mas nobles corazones,
la pulcritud determinada,
por tan penosa libertad,
la suntuosidad de las palabras,
los hechos concretos favorece o hace que decaiga
lo que hay
lo que puede ser o no ser mas real,
mas los hechos indelebles,
tan presentes como que no se puede borrar.
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