Aparece una nueva tentación para mí,
que quiero reprimir que no quiero que se manifieste,
que se quede agazapada en un rincón y no volverla nunca a ver.

Esa manifiesto ronda a cada minuto mi mente, quiero estar con él,
rodear y besarlo,
estar en entre esos magníficos brazos,
que parecen un embriagador brebaje preparado con un delirante sabor,
exquisitamente preparado.

Parece tan ensoñador,
tan hechizada por su olor,
por su dulzura,
tan aparentemente honesto,
con mucha humildad y sencillez
que pareciera que cualquier cosas que toca
parece brillar y relucir más,
hace resaltar la belleza de las cosas.

Su voz parece el más agradable cantar…